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Deberes cumplidos
9 de juny de 2010
Cuando una es miembro de Stikaful desde octubre de 2007 y participa en distintas maratones y triatlones con mayor o menor éxito, pero no recibe hasta ayer una llamada del Presidente de Stikaful pidiéndole una crónica sobre la Transcatalunya no puede quedarse tan ancha y obviar una petición de alguien tan relevante…

Como siempre, el que nos lió fue el “liante oficial STKL” Ferran, que buscando complementar el apretado calendario de competiciones de Imanol, descubrió que tras cinco años de pausa Probike organizaba de nuevo la Transcatalunya: 196 km en MTB, desde La Molina hasta Barcelona en un mismo día.
Así que, acatando la decisión del cabeza de familia, como ya la había hecho una vez hace 8 años y creyéndome que ahora estaba en mucho mejor forma que entonces, ni corta ni perezosa, una vez terminada la temporada de esquí empecé a entrenar: 3 días a la semana bici y 3 días correr. A lo largo de abril y mayo me hice muy amiga del rodillo dos veces por semana (en el trastero, muy acogedor!!), he logrado mantener la salida semanal en bici de carretera y correr un mínimo de 14km en cada salida (según los “pros” de Stikaful si corres menos es como no hacer nada…).
El sábado, bajo un sol de justicia, nos encontramos Imanol, Jordi, Juan, Ferran, David y yo delante de Probike a las 14.30h, para cargar las bicis en los camiones que nos las llevaban hasta La Molina. El viaje en bus os lo podéis imaginar: primero a ver quién la decía más gorda, después las dudas de si lograríamos acabar, menda intentando leer para evadirse del agobio que le empezaba a coger…llegada, asignación de habitaciones, recogida de bicis, briefing, entrega del road-book, cena e intentar dormir algo antes de levantarnos a las 3.45h de la madrugada para llegar puntuales a desayunar…
Salimos a las 5h, para variar casi los últimos, pero empezamos a pedalear tranquilos, muy orgullosos todos con nuestros frontales en la cabeza. De Imanol ya nos habíamos despedido antes de salir puesto que tenía un deber incontestable: hacer el recorrido en menos de 12 horas y entrar en la categoria “oro”… básicamente para compensar la categoría “chapa” de los otros miembros de Stikaful participantes.
En las primeras 4 horas logramos hacer sólo 40km, unas subidas del carajo, primeras esperas de unos a otros, una bajada del Coll de Pal que hice gritando muerta de miedo “me voy a matar” mientras Ferran intentaba calmarme, primer pinchazo, primer control… Cada 20km había avituallamientos en los que Ferran, sólo llegar, empezaba a gritar lo que le tocaba a cada uno: “Eli come”, “Jordi oli”, “David mira les rodes”…el único que se salvaba era Juan, el alter ego de la bici de Ferran, venido expresamente desde Palma para participar en esta chaladura ( y a quien le encantaría ser Stikaful pero la distancia se lo impide!!).
La mañana transcurrió tranquila, muchas subidas, algún trozo por asfalto en plan Verano Azul, comida de macarrones y butifarras…pero la tarde se hizo eterna: después de comer cogimos una pájara de cuidado primero yo, que pedí que me abandonaran en el bosque que rodeaba una subida interminable, y después Jordi, que decidió tirarse por una bajada cuando todos seguíamos subiendo…sólo superar las crisis nos quedamos literalmente pegados en un tramo de barro y en lugar de enfadarnos como algún otro participante, nos dio literalmente un ataque de risa… Una vez vimos claro que llegábamos dentro del tiempo límite nos relajamos y seguramente fue el rato que más disfrutamos todos de la carrera. Aún así tardamos más de 16 horas en llegar al último control cronometrado y 17h en terminar la carrera.
Lo mejor de la experiencia:
• Jordi buscando dónde estaba su límite, recitando poemas a su bici nueva como si fuera Becquer y ligando en los controles con las dependientas de Probike como si estuviera de paseo por la tienda…
• David angustiado cuando el sábado noche alguien le dijo que con las mismas flamantes ruedas que él estrenaba pinchaba una media de 2 veces por salida, flipando cuando descubrió que la carrera era siguiendo un road-book marcado por km y él no tenía ni cuentakilómetros y acoplándose como si estuviera terminando el tramo bike de una triatlón cuando empezó a ver el mar!
• Juan luciendo su mejor pose de transcatalunyero experimentado, tranquilo, observando todo y a todos con ojos de auditor y criticando los calcetines de David que hacían perfecto juego con el resto del equipamiento.
• Ferran haciendo de guía espiritual de todos, controlando sin parar al rebaño para que no se le descarriara ninguna oveja, animando al personal cuando hacía falta, socializando con todo el personal de Probike en todos y cada uno de los controles y tranquilizando a todos los que nos pajarizábamos…
• Eli aguantando los comentarios sobre los miembros viriles anestesiados (a los 30’ de empezar la carrera!), sobre los tatoos en todas las partes de la anatomía masculina, los referidos a cacas y pipís siempre que estábamos comiendo, los relativos a las machadas de sus cuatro acompañantes, pero muy divertida e inmensamente agradecida de que la aguantaran y la esperaran al final de las bajadas…en el 2011 os esperaré yo!!!
Lo peor:
pedalear desde la playa de St. Adrià del Besós hasta casa con el macuto a cuestas. Eran casi las 23h cuando llegamos a casa después de haber empezado a pedalear a las 5h de la madrugada y con el cuentakilómetros marcando 209,81 km!!
Lo siento Imanol, acabaste en 11,5horas, pero te perdiste nuestra estupenda compañía, nuestras risas y la satisfacción de terminar todos juntos!!!
Buje
Eli Stampa
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